Comercialización de producción agrícola comunitaria
La comercialización mediante mensajería y registro manual dificulta mantener el inventario actualizado, conciliar los pagos recibidos y determinar el volumen real de ventas.
Los productores registran cosecha e inventario; los vendedores reservan stock durante la venta y levantan pedidos; el sistema controla pagos, comprobantes y cuentas por cobrar.
La comercialización de la producción de un grupo de productores suele organizarse por mensajería instantánea y libretas. Mientras un vendedor cierra una venta, otro ofrece el mismo lote, de modo que la sobreventa se descubre al momento de entregar. El inventario disponible no se conoce con certeza, los pagos llegan por transferencia sin quedar ligados a un pedido y el volumen real vendido se estima al final del periodo.
Para una dependencia o un programa público que acompaña a productores organizados, esa informalidad impide comprobar resultados con documentos. No hay folio por pedido, ni constancia del comprobante de pago, ni historial de movimientos de inventario que explique una diferencia entre lo cosechado y lo vendido. Desarrollamos esta plataforma para que la venta, la reserva de existencia y el cobro queden registrados en un mismo expediente consultable.
Los productores registran sus productos y existencias; los vendedores levantan pedidos desde un catálogo que reserva el stock mientras dura la venta; los clientes consultan su pedido y suben el comprobante de pago por un enlace propio. Cada operación deja folio, movimiento de inventario y registro de cobro.
Al agregar un artículo al carrito, la plataforma crea una reserva temporal con fecha de vencimiento e incrementa la cantidad reservada del inventario. Esa cantidad deja de mostrarse como disponible para los demás vendedores, así que dos personas no pueden comprometer la misma existencia.
No es obligatorio. Cada pedido genera un enlace con identificador único mediante el cual el cliente ve el resumen, obtiene los datos bancarios del vendedor para transferir, sube su comprobante y descarga la ficha de pago. Quien sí tiene cuenta puede además usar el portal del cliente.
Cada pedido abre un registro de pago que avanza por los estados pendiente, comprobante recibido, aprobado o rechazado. El comprobante se adjunta como archivo y el vendedor lo revisa; si lo rechaza, deja observación y solicita uno nuevo. El pedido se cierra solo con el pago aprobado.
El sistema puede adaptarse a los procedimientos de otra institución o servir como base para un desarrollo específico. Con gusto atendemos su consulta.